viernes, 3 de abril de 2015

Volví después de tanto tiempo, y creo yo, mejor que nunca, hecha, realizada ya que encontré a esa persona a mi corta edad, creo haberla hallado, y eso me pone muy feliz.
Esa persona de la cual me enamoro cada vez más con solo mirarla y que al hacerlo sonrío de oreja a oreja porque estar con él en ese instante, aunque sea breve, me hace muy feliz.
Esa persona con la que me dan ganas de hacer de todo, de pasar la vida junto a él y sólo con él, de ayudarlo siempre que me necesite, aunque sean las 3 de la mañana, aunque esté lejos, por más ocupada que esté, siempre estar con él cuando todo en su vida esté bien pero también cuando todo esté mal, en todo momento, y en cualquier lugar.
Esa persona con la que quiero despertarme todas las mañanas, abrazados, no importa, sólo escuchar un "buenos días" todas las mañana de su parte y así yo hacer lo mismo. Con la que también quiero recostarme en el suelo a ver las estrellas y hablar sobre él, saberlo todo, hasta lo que pensó la primera vez que nos vimos, aunque no me alcanzaría una vida para ello me gustaría intentarlo.
Lo que quiero con él, no lo quiero con nadie más, ya que él es muy especial para mí. Me enamoró su sonrisa, sus ojos, su pelo, su cuerpo, su forma de ser, su inteligencia, cómo me hace reír, me enamoré de todas sus cosas buenas y sus cosas malas. Siempre tiene las palabras justas, sabe cómo tratarme, sé que él vale la pena, él lo vale todo.
Me encantaría darle todo sin nada a cambio, de eso se trata el amor, y sé que algún día lo voy a hacer. Lo único que pido es que nunca me deje ir porque lo amo como nunca amé a nadie.
Me gustan los jueves a tu lado
pero yo te quiero
todos los días de la semana
en el café de media tarde,
en el desayuno,
en mis poemas,
en la cola del super
y me quiero a mí en tu vida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario